Es parada obligatoria en todo viaje al sur de Francia. Situado en medio de la montaña y rodeado de frondosos bosques, Conques es una pequeña aldea en la que parece que no haya pasado el tiempo.
Os recomendamos ir a su mirador principal ya que desde él podréis observar unas espectaculares y preciosas vistas panorámicas. Las puertas de la muralla de Conques os darán la bienvenida y en el camino, os encontraréis con fuentes que datan del siglo XII como la de Plo.
El gran monumento es su abadía, de estilo románico, cuyas dimensiones alcanzan los 22 metros de altura. En su interior se encuentra el fantástico Pórtico del Juicio Final. Si os queda tiempo, no dudéis en ir al Museo de los Tesoros, que albergan una colección de relicarios pertenecientes a los siglos VI y VII.
Este pueblo francés es conocido como ciudad sagrada y punto de peregrinación. Está emplazado sobre un acantilado de piedra caliza y su santuario de la Virgen Negra hace que cada año reciba infinidad de turistas, siendo el segundo emplazamiento más frecuentado después del Monte Saint-Michel.
Para llegar a su conocida plaza de las iglesias, hay que subir 216 peldaños en la Gran Escalera. Una vez allí, encontraréis siete santuarios diferentes, entre los que destacan la capilla de Notre-Dame, o capilla milagrosa donde se aloja la famosa Virgen Negra que data del siglo XII; la basílica de Saint-Sauveur y la capilla de Saint-Michel.
Las murallas son el punto más alto del municipio. Desde ellas podréis contemplar una fabulosa panorámica del conjunto del sitio, así como del cañón del Alzou y los paisajes protegidos del Parque Natural Regional de Causses du Quercy.
Es
un pueblo francés ideal para una escapada desde Barcelona o Cataluña.
Su idílica ubicación cerca del mar, las calles de su barrio pesquero y
su patrimonio histórico hacen de este sitio un lugar ideal al que ir en
unas vacaciones. ¿Sabíais que además fue donde murió Antonio Machado?
El Castillo Real de Colliure
empezó a construirse en el año 673, pero pasó por numerosas
reconstrucciones. Entre ellas las de los Templarios, los Reyes de
Mallorca, los de Habsburgo y por último los Borbones. Sus torres y
almenas ofrecen vistas increíbles del entorno. Cerca se encuentra la Iglesia de Notre Dame des Anges, con un campanario medieval e interior gótico.
Una parada obligatoria es la tumba de Machado en el cementerio antiguo del pueblo. No dejéis pasar la oportunidad de pasear por Moré, el antiguo barrio de los pescadores.
Francia tiene mucho más que ver aparte de París, Lyon, Niza o Versalles. Si aún no tenéis plan para estas vacaciones y os habíais propuesto viajar a algún país vecino, os planteamos que hagáis una pequeña escapada a un pueblo francés.
La gran ventaja que nos brinda este territorio es el hecho de poder ir
en coche o en auto caravana y evitar así la larga espera de los
aeropuertos. Estos lugares son tan increíblemente bellos que parecen sacados de un cuento. Desde Sapos y Princesas os hemos preparado esta selección de los más interesantes.
Francia tiene mucho más que ver aparte de París, Lyon, Niza o Versalles. Si aún no tenéis plan para estas vacaciones y os habíais propuesto viajar a algún país vecino, os planteamos que hagáis una pequeña escapada a un pueblo francés.
La gran ventaja que nos brinda este territorio es el hecho de poder ir
en coche o en auto caravana y evitar así la larga espera de los
aeropuertos. Estos lugares son tan increíblemente bellos que parecen sacados de un cuento. Desde Sapos y Princesas os hemos preparado esta selección de los más interesantes.
Situado en el País Vasco Francés, Ainhoa es uno de los municipios más bonitos de la zona. Formado por una sola calle, sus casas son el ejemplo perfecto de la arquitectura local, con piedra en las esquinas y las contraventanas en madera de tonos rojos o verdes. Tiene tan solo 650 habitantes y sirve como lugar de hospedaje para los peregrinos del Camino de Santiago.
En este pequeño pueblo francés hay que ver la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XIII. Está rodeada por el cementerio, que cuenta con lápidas tradicionales de los siglos XVI y XVII. Al final de la calle principal se encuentra el lavadero Alaxurruta, famoso por ser visitado por Napoleón III y su esposa, la emperatriz Eugenia, en 1858.